Es una ventaja haber educado la percepción, a manera de tercer ojo sirve para captar más allá de lo aparente. Enseñar a mirar tiene una complicación implícita: se encuentra incluso sin buscar. Como decía Picasso -"Yo no busco, encuentro", cuando el ojo está adiestrado a pensar en lo que se fija, acaba fijándose mucho y pensando mucho.
En el retrato, fijarse mucho es indispensable, pero percibir es esencial porque, nuestro vago cerebro tiende a la simplicidad, la economía de esfuerzo es su ley e intenta repetir y repetirse para no consumir ni un pensamiento más en la tarea si ya puede salirse del paso, más o menos. Mandarle a nuestra cabeza el mensaje de ir más allá, no permitirle el amaneramiento, nocontentarse con lo aprendido y, por aprendido, sabido,
significa mantenerse en rebeldía con uno mismo, no parar en el conformismo y cuestionarse a cada momento. Cuando esto sucede delante de un rostro humano, con sus espectativas y esperanzas, que sonríe para esconderse, es absolutamente necesario frivolizar un poco.
Los compañeros ven cómo avanzan los retratos y piensan que son bonitos, les gustan, pero yo se lo que no hay todavía en los retratos y no estoy conforme, debo esperar unos días para mirarlos con ojos nuevos y mente afilada: captar la mirada no es dibujar los ojos; encontrar la sensibilidad exquisita en una nariz, no es dibujarla; plasmar el tesón y la reciedumbre de una boca, no está en los lápices; la sutil línea que enmarca el rostro tiene ciertos matices, salientes, sombras que determinan la edad, las experiencias vividas, las preocupaciones, y eso, no es cuestión del grafito.Apresar algo del alma que anima esos rostros es lo que busco, y no me conformaré con menos.
servido por merblac
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